Feliz Aniversario

Hoy, hace 10 años, salimos por primera vez aquel 18 de mayo. Estabas solo en la iglesia del Heights. Te habia invitado a una peña que Casa Argentina auspiciaba con el conjunto Sur. Tu figura alta, tu porte elegante en una impecable camisa azul, que luego supe te ponías en ocasiones especiales, se distinguía entre una multitud que no conocías. Mas tarde supe como te disgustaba estar en grupos grandes y ahora entiendo que este debe haber sido un acto de coraje y determinación. Me dio no se que verte solo y fui a tu rescate. Te presenté a algunas gente que estaba cerca tuyo esperando que la peña empezara.

Por fin, todo el mundo se dirigió al interior de l a iglesia listos para el concierto. Te vi, sentado en uno de los asientos, y, ante la opción de sentarme con todas mis amigas, decidí sentarme junto a vos para acompañarte. Tu presencia sólida y tranquila me atrajo sutilmente. Supe, después, que vos habas preguntado si yo estaba “disponible’ el primer dia que me conociste. Comenzó la música; yo estaba fascinada con las zambas, cuecas y chacareras. Mi orgullo argentino explotaba y recorría cada fibra de mi ser. Supe después que habías ido a un crucero a la Patagonia y que te habías enamorado de Argentina. Llegó el intervalo y te pregunte, todavía extasiada por la música: “¿Te gusto?’, esperando que me contestaras afirmativamente con algo como:”¡Por supuesto, esto es sensacional! ¡Que música la tuya!” Ante mi total estupor, me dijiste, ”El sonido no funciona.” “Bueno, pero te gusto?”, insistí. “Si , si …pero hay algo en el sonido que no va.” Yo, medio frustrada y decepcionada de no recibir eco a mi total goce, te dije que si te parecía que podías ayudarlos con el sonido, lo hicieras.

Terminó el concierto, caminamos despacio hacia la salida. Mis amigas me saludaban y algunas me esperaban para que fuéramos a comer todas juntas. Nosotros dos dejamos pasar al resto del mundo y solo ahí me preguntaste: “¿querés que vayamos a comer algo?” “Claro!”, respondí decididamente. Subí a mi auto y te indique que me siguieras. Me entere mas tarde , que esto te habia encantado….una mujer independiente y con iniciativa. Llegamos a “Cucos”, el restaurant mejicano , nuestro plan B, ya que “Brehnam” tu preferido estaba cerrado. Ante una inolvidable sopa de pollo, me contaste la historia de tu vida. Me aclaraste que hacia dos años te habías quedado viudo y que recién ahora te habías decidido a vivir nuevamente. Mi alma se estremeció y trate por todos los medios de traerte alegría y consuelo. El resto fue ineludible y duró casi 9 años hasta que te fuiste de este mundo casi de un momento a otro, sorpresivamente.

Feliz aniversario, sweetheart. Se que te estarás riendo allá arriba porque de acuerdo a vos, la fecha era el 12 de mayo, el dia en que nos conocimos y, para mi, el 18 , el dia e que salimos por primera vez. Gracias por haber sido parte de mi vida, por habernos divertido, acompañado, viajado y charlado hasta por las tapas. Gracias por haberme cuidado tan generosamente a través de mi enfermedad. Gracias por estar conmigo, aun ahora, de una manera imperceptible, pero obvia. Gracias, mi querido Cavit. Estarás siempre en mi corazón.